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2025: un año de depuración, convicción y raíces

Retrospectiva 2025

No ha sido un año ruidoso.
Y, sin embargo, ha sido uno de los más importantes para LinguaTash.

2025 no fue un año de lanzamientos espectaculares ni de crecimiento acelerado. Fue un año de depuración, de volver una y otra vez a la pregunta esencial:
¿Qué tipo de proyecto quiero sostener — y qué tipo de enseñanza quiero ofrecer — a largo plazo?


Menos hacer, más afinar

Durante años había acumulado ideas, materiales, formatos y caminos posibles.
En 2025 entendí algo clave: no todo lo que es posible es necesario.

Gran parte del trabajo de este año no se ve desde fuera:

  • revisar enfoques
  • descartar lo que no encajaba
  • volver a la base fonética y oral
  • aceptar ritmos más lentos pero más coherentes

LinguaTash empezó a sentirse menos como un “proyecto” y más como un ecosistema vivo, con sentido propio.


Volver a confiar en la oralidad

Uno de los grandes aprendizajes del año fue reafirmar algo que ya sabía, pero que necesitaba volver a vivir en profundidad:
la lengua entra primero por el oído y por el cuerpo, no por la escritura.

Tanto en el trabajo con personas adultas como en el acompañamiento de familias bilingües, vi una y otra vez el mismo patrón: cuando la presión de “hacerlo bien” por escrito desaparece, aparece algo nuevo — comprensión, fluidez, confianza.

2025 fue el año en el que dejé de justificar este enfoque
y empecé a defenderlo con tranquilidad.


Crianza, lenguas y coherencia

Mi vida personal y profesional no están separadas, y este año lo hizo especialmente evidente.

Acompañar a mis hijos en su desarrollo multilingüe, observar sus procesos naturales, sus resistencias y sus avances, me recordó algo fundamental: no se puede forzar una lengua sin perder algo por el camino.

Este aprendizaje atravesó todo mi trabajo en 2025:

  • menos intervención
  • más escucha
  • más respeto por los tiempos individuales

LinguaTash no quiere crecer rápido

Y esto fue quizá la decisión más consciente del año.

LinguaTash no está pensado para escalar sin límites. Está pensado para acompañar bien.

Para crear espacios seguros de aprendizaje. Para sostener procesos reales. Para que quien llega no sienta presión, sino orientación.

Aceptar esto fue liberador.


Mirando hacia adelante

Si 2025 fue un año de raíces,
2026 será un año de presencia.

Menos dispersión. Más claridad. Más profundidad.

LinguaTash sigue aquí — no porque haya seguido todas las tendencias, sino precisamente porque no lo ha hecho.

Y eso, hoy, se siente bien.


Gracias a todas las personas que han confiado, escuchado y recorrido parte del camino conmigo este año.